NO FIRMES EN EL NOTARIO

Era el cumpleaños de Rosa, y ésta había reunido a varios amigos para celebrarlo con una comida en el Restaurante "La Poma", en Bellreguard.

Aún no habían terminado con el primer plato cuando Rosa comenzó, con su mano derecha, a describir pequeños círculos sobre el mantel. Los hacía en el sentido de las manecillas del rejoj. La cara que ponía denotaba qe había entrado en una especie de trance.

Su buena amiga María Luisa le dijo: "Estate quieta. No empieces con tus cosas... No vayas a fastidiar la comida".

A lo que Rosa contestó: "Haz el favor de callarte. En estos momentos estoy concentrada".

Todas las mesas se hallaban ocupadas, ya que era la hora punta de la comida. Y en una mesa muy cercana a la de Rosa y sus amigos se hallaban dos hombres de mediana edad.

Rosa, por señas, comenzó a llamar la atención de uno de ellos. Pero se dio por aludido el que no era, y Rosa le dijo que se refería a su amigo. Entonces éste se dio la vuelta y comentó: "¿Es a mí, señora?".

- Sí, le dijo ella. Me llamo Rosa, soy médium, y he nacido aquí, en Bellreguard, aunque vivo en Valencia. Deseo decirle que en estos momentos tengo conmigo a un espíritu que dice ser su madre...

- ¿Mi madre?, exclamó el señor todo incrédulo.

- Sí, su madre, le repitió Rosa.Y escucheme, por favor, que es muy importante. Ella no desea que acuda usted al notario, pues será su ruina. Que bajo ningún concepto se le ocurra firmar para pone todo su patrimonio a nombre de Mari Carmen, su antigua novia, a la que usted, cuando iban juntos, abandonó para casarse con su actual mujer, de la que se encuentra ahora en trámites de separación. Y que tenga bien presente que Mari Carmen nunca le ha perdonado que la dejara para casarse con otra. Ahora, lo que ella busca es venganza, y sólo desea volver con usted para hacerle firmar, y poder así cumplir dicha venganza. No le ama. Quiere su ruina. Y cuando consiga que usted firme y ya lo tenga ella todo a su nombre le abandonará.

El señor se quedó anonadado. No daba crédito a lo que estaba escuchando. Y le pregntó a Rosa: "¿Pero es verdad que está hablando ahora con mi madre?, ¿Cómo puedo saber si realmente es ella?, dígame su nombre".

- Su madre se llama Pepita.

Entonces el hombre se puso a llorar...

Rosa siguió con el mensaje: "Su madre me dice que le comunique que su actual mujer le quiere muchísimo más que Mari Carmen. Además, si se divorcia perderá a sus dos hijas, que tanto amor sienten por usted. Lo más aconsejable y acertado será seguir con la mujer que tiene. No se separe. Y una vez más desea recordarle que no vaya al notario a firmar a favor de Mari Carmen. Haga caso, pues, a su madre, saldrá ganando".

El señor, muy emocionado y agradecido, pagó la comida de todos los que estaban sentados en la mesa de Rosa, además de invitarles a champagne.

Extracto del libro "Rosa Espiritual Medium", de Leslie Hamilton.

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